POR DÓNDE EMPEZAR

Voy a intentar responder a una duda que planteaba alguien en el blog y que a mí también se me pasó por la cabeza cuando empecé a montar mis pueblecitos y es… ¿Por dónde empezar? Y es que cuando uno encuentra todas esas imágenes que vemos por la red, de esos pueblecitos que parecen reales pero sacados de cuento, montados en cualquier casa de vecino, uno/-a se pregunta ¿sería yo capaz de hacer algo así?

La respuesta es: ¡por supuesto! Se trata de echarle horas y poner mucha ilusión. Pero es verdad que agobia un poco el hecho de no saber por dónde empezar. Pues ahí va mi consejo:

No hace falta empezar comprando muchas casas/figuras/accesorios… Se trata simplemente de elegir unos pocos que combinen bien y que nos gusten y… ¡echarle mucha imaginación!

Creo que es importante, eso sí, plantearse qué tipo de villa queremos: una que recree la época de Dickens (he empezado por esta porque es mi preferida, como podéis ver en mis post), una más moderna con parques zoológicos, de atracciones… Una marinera… A mí personalmente no me importa mezclar piezas de varias marcas pero no me gusta especialmente cuando se mezclan estilos (no me imagino un hombrecillo con una casaca de la época de Dickens paseando junto a un camión de reparto de Coca-Cola de los años 50 o un esquiador con gafas último modelo) ¡Pero es cuestión de gustos!

Una vez tengáis esto claro, ajustaos al presupuesto: con un par o tres de casas, 5 o 6 figuritas y muuuuuchos accesorios, puede quedar algo realmente bonito. Yo he aprendido que es mucho más importante la cantidad de vegetación, detalles en el pavimento, hojas caídas en otoño, luces en las calles, muros delimitadores de casas… etc. que lo que son las piezas en sí. Y muchos los podemos encontrar en la calle (me refiero a ramitas, arena de playa, piedrecitas, hojarasca, tierra…)

Evidentemente si uno puede económicamente y con tiempo, cuanto más amplias la colección de figuras y edificios, más fácil obtener los detalles, pero también necesitas más espacio y hay quién hace maravillas tan solo en una cestita diminuta. Es cuestión de “rellenar” espacios. Yo he visto fotos de villas con más de 100 casas que parecían más la exposición de una tienda normalita y no me decían nada y en cambio, otras que con 2 o tres piezas, son auténticas maravillas, detalladas y exquisitas.

Mirad sino qué maravillas realiza Monique Pol (os animo a que echéis un vistazo a sus creaciones)

Detalle de ciudad por Monique Pol

La luz y el fondo son importantes también,  y de hecho es algo que yo tengo pendiente… Pero ya llegará. Así que si tienes habilidad pintando o con el tema eléctrico… ¡tienes mucho ganado!

Pero en cualquier caso la cuestión es disfrutar mientras nos imaginamos cómo será nuestro pueblecito, mientras le damos forma y mientras lo contemplamos cuando ya al fin hemos terminado. Al fin y al cabo… ¡se trata de una afición! Para mí, muy reconfortante, por cierto.

En resumen: una buena dosis de cariño, paciencia, tiempo e ilusión… y el resto llega solo.

¡Un abrazo para todos!